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Entre París, Nueva York y Cabra: el Vía Crucis de la Iglesia de San Juan de Dios
25.03.26 - Escrito por: Antonio Ramón Jiménez Montes
Las estaciones del Vía Crucis que cuelgan de los muros de la iglesia de Iglesia de San Juan de Dios de Cabra encierran una historia sorprendente: se trata de unas imágenes procedentes de uno de los grandes talleres litográficos del siglo XIX, difundidas entre Europa y América, y llegadas hasta nuestra ciudad en un momento clave de su historia religiosa.
En muchas ocasiones, el patrimonio más cercano es también el más desconocido. Es lo que ocurre con este Vía Crucis conservado en la antigua iglesia del hospital de Hospital de San Rodrigo, la iglesia de San Juan de Dios. Un conjunto de estampas que, lejos de ser meros elementos decorativos, se sitúan en el contexto litúrgico y devocional de la Pasión, pero, además, conectan con un fenómeno de alcance internacional: la expansión de la imagen devocional en la Europa del siglo XIX.
Las catorce estaciones responden a un modelo muy difundido en la época, producido por talleres del editor parisino Louis Turgis. Estas litografías, realizadas en color y con una composición clara y equilibrada, permitían reproducir escenas de la Pasión de Cristo a gran escala, haciendo accesible este tipo de imágenes a parroquias y templos con recursos limitados.
Uno de los aspectos más llamativos de estas estampas es su carácter internacional. Muchas de ellas incorporan no solo la indicación de su origen en París, sino también referencias a su distribución desde Nueva York, lo que sugiere la existencia de redes comerciales transatlánticas. No puede descartarse, por tanto, que series como la de Cabra estuvieran vinculadas a este circuito, ya fuera por importación directa o a través de intermediarios comerciales establecidos en España.
Desde el punto de vista artístico, estas estaciones no son creaciones originales, sino adaptaciones de modelos anteriores. Su lenguaje visual hunde sus raíces en la pintura barroca italiana, en los grabados devocionales franceses del siglo XVIII y en la claridad compositiva del neoclasicismo. Todo ello se traduce en imágenes fácilmente comprensibles, pensadas para acompañar el rezo del Vía Crucis y facilitar la meditación de los fieles. Impresas con gran calidad, se trata de cromolitografías u oleografías, con formal oval y algunos elementos que las identifican de manera clara; enmarcadas en unos sencillos marcos que llevan una cruz y el número de la estación.
Además del interés artístico y tipográfico que tienen, quizá el mayor interés de este conjunto radica en su relación con la historia local. La cronología de estas estampas ?habitualmente situada entre 1860 y 1880? coincide con un periodo de profundas transformaciones en la vida religiosa española, marcado por la exclaustración de órdenes religiosas y la reorganización de numerosos espacios conventuales, entre ellos el hospital de San Rodrigo de la Orden de San Juan de Dios de nuestra ciudad.
Todo apunta a que este Vía Crucis pudo incorporarse al templo en un momento posterior, cuando la iglesia de San Juan de Dios fue reabierta al culto y pasó a convertirse en sede de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cabra en 1883. Fue entonces cuando el antiguo edificio hospitalario recibió la llegada de las imágenes de Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores, San Juan y la Verónica, así como el Santo Sepulcro, todas ellas dentro de la Archicofradía del Nazareno, lo que tuvo lugar el 1 de abril de 1883. Fue entonces cuando la iglesia del antiguo hospital de San Rodrigo recuperó su función religiosa, adaptándose a las necesidades de una archicofradía con una larga tradición histórica en la ciudad que había quedado desalojada de su capilla en el también exconvento de San Martín, con la expulsión de las Dominicas.
Cuando se lleva a cabo la exclaustración y expulsión de los frailes de San Juan de Dios, el inventario recoge que en la Iglesia había «catorce láminas con sus cruces, correspondientes con la Vía Sacra». La fecha de ese inventario es del 1 de abril de 1833. Pero no puede ser el mismo vía crucis que se conserva hoy, entre otras razones porque la fundación de la imprenta de Turgis tuvo lugar hacia 1853.
Louis Auguste Turgis fue un editor e impresor francés que fundó la imprenta "L. Turgis Jeune" hacia 1853. Se convirtió en una importante editorial de estampas e imaginería religiosa, de mediados del siglo XIX que tenía su sede en París.
En las cromolitografías de la Vía Sacra de San Juan de Dios de Cabra, aparece también la sede de Nueva York, por lo que han de ser posteriores a 1856, fecha en la que Turgis abrió una nueva sede de su imprenta en Nueva York, con el nombre de J. Turgis
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