Síguenos en:

Facebook

Twitter

Youtube

Livestream

Hemeroteca (1912-1989)

Hemeroteca (2002-2005)

Fundación "Aguilar y Eslava"

Fundado en 1912  |  AÑO 109º  |  DIARIO DIGITAL  |  I.S.S.N.: 1695-6834

Buscar con en laopiniondecabra.com

1912-2012: cien años de sinceridad e independencia

laopiniondecabra.com

domingo, 16 de mayo de 2021 - 10:19 h

La posverdad procesal

José Manuel Valle Porras

Sobre la ermita de la Virg...

Antonio Moreno Hurtado

Grabaciones de Lucena (2):...

Manuel Guerrero Cabrera

Las dudas del fundador (y IV)

19.02.21 - Escrito por: Antonio Moreno Hurtado

En cuanto a los herederos testamentarios de don Luis de Aguilar y Eslava, hay que resaltar el hecho de que ninguno de ellos sea hijo del doctor don Gonzalo de Aguilar y Eslava, su hermano.

Pero hay una circunstancia que pudo influir en su primera intención de fundar un mayorazgo en la cabeza de su sobrino don Francisco Ruiz de Aguilar, abogado, hijo del médico.
El abogado había fallecido en Cabra el día 21 de julio de 1678. Es decir, unos meses antes que su tío. Lo que pudo modificar el contenido y orden de los herederos.
Al final, los herederos iban a ser:
Don Juan Andrés Gómez de Aguilar y Aranda, Caballero de la Orden de Santiago desde 1687. Casó con doña Escolástica Gutiérrez de Quevedo.
Hijo de doña Leonor Micaela de Aguilar y Eslava y de don Luis Gómez de Aguilar y Aranda, Abogado, Alcaide de Serón (Almería), fallecido en 1678.
Fue administrador de los bienes de su difunto tío y el encargado de liquidar los mismos para hacer efectivo el testamento.
Otros herederos fueron don Luis Flores de Aguilar, don Cristóbal Flores de Aguilar y don Juan de Flores y Aguilar, hijos de doña Isabel Victoria de Aguilar y Eslava y del abogado don Andrés Jiménez de Flores.
Los Flores y Aguilar eran, por así decirlo, los "parientes pobres" del fundador. En ciertos documentos alguno de ellos llega a figurar como "hidalgo pobre"
Pongamos como ejemplo a don Cristóbal de Flores y Aguilar, casado con doña María del Moral.
Tuvieron dos hijos: Luis Andrés y fray Juan Manuel, carmelita.
Luis Andrés de Flores y Aguilar, su hijo, casó con doña Antonia Colodro.
Uno de sus siete hijos fue Gregorio de Flores y Aguilar, que tuvo que emigrar a las Indias por dificultades económicas.
En Cádiz conoce a Alonso López de Vargas, vecino de dicha ciudad, mercader y factor, que vuelve a las Indias, donde tiene su negocio.
Alonso y Gregorio llegan a un acuerdo. Alonso le avalará para su embarque y le ofrece el puesto de cajero o administrador de sus negocios en Nueva España.
En el expediente se dice que Gregorio tiene 23 años, es alto, de piel blanca y rubio de pelo.
El día 12 de julio de 1717 se les concede licencia para embarcar en la flota que se dirige a Nueva España, que está al mando del Jefe de Escuadra don Antonio Serrano.
Nada más hemos podido conocer de este joven egabrense, en Cabra ni en México. Nos imaginamos que allí se instalaría indefinidamente.
Sobre Gregorio y su familia hacemos un detallado estudio en nuestro libro Egabrenses en Indias.
Como decíamos, la liquidación de la herencia de don Luis de Aguilar y Eslava no era tarea fácil, dadas la dispersión de sus bienes en una docena de localidades y en las condiciones de su legado. De manera que el día 5 de febrero de 1679, ante el escribano Antonio Francisco Castroverde, los tres superintendentes del Colegio piden al Corregidor don Gonzalo de Aranda Roldán que se nombre un administrador general de estos bienes. Se trata de don Jacinto de Alcántara Leiva, vicario, fray Martín de Aillón, prior de Santo Domingo y fray Juan de León, prior de San Juan de Dios. El Corregidor nombra administrador a don Juan Andrés Gómez de Aguilar y Aranda, que presenta fianzas y toma posesión el día 2 de marzo de 1679.
A partir de ese momento, él sería quien tomaría las decisiones más importantes sobre este tema.
Una de las fincas más valiosas del difunto era el cortijo de Mataosos, que tenía entonces 131 aranzadas de olivar. A modo de curiosidad diremos que en el año 1691 se pagaron 95 peonadas, a razón de tres reales cada una, por cavar los pies de los olivos de este cortijo.
Recordemos que el fundador había hecho un legado a favor de su hermana doña Leonor Micaela, viuda.
El día 4 de agosto de 1691, ante el escribano Juan López de Herrera, comparece fray Pedro de Ávila, procurador y mayordomo del convento de San Francisco de Paula, en nombre de doña Leonor Micaela de Aguilar y Eslava, monja profesa en el convento de Santa Catalina de Zafra, de la ciudad de Granada. Con poder otorgado en Granada el día 6 de abril de 1687, ante el escribano Andrés Alonso de Aguilar, a favor de fray Bartolomé Godoy, definidor que, a su vez, había delegado el poder en fray Pedro de Ávila.
El fraile declara que, según el testamento del don Luis de Aguilar y Eslava, a doña Leonor Micaela, su hermana, le correspondía una renta de 150 ducados, un marrano y 6 arrobas de aceite cada año.
Una cantidad que había que pagar de las rentas del Colegio. Se nombra contador de este asunto al mismo escribano. Se hace liquidación y se reconocen cuentas pendientes hasta la cantidad de 12.132 reales y 12 maravedíes, de los que habían sido efectivos solamente 10.059 reales, por lo que quedaban en favor de la monja 2.073 reales y 12 maravedíes, que se obliga a pagar don Juan Andrés Gómez de Aguilar y Aranda, como administrador de la hacienda del clérigo difunto.
Pero todavía hay muchas cuentas pendientes y los herederos siguen sin recibir su parte de herencia.
El día 6 de diciembre de 1701, ante el escribano Jacinto Lozano Carrillo, se lleva a cabo la compra del Colegio Viejo por el convento de monjas agustinas, que había sido concertada previamente entre las partes. Por el mismo se personan don Juan Andrés Gómez de Aguilar y Aranda, Caballero de Santiago y Alférez Mayor de la Villa de Cabra; don Luis de Flores y Aguilar, hijo único y heredero de don Cristóbal de Flores y Aguilar; don José de Flores de Aguilar, doña Isabel de Flores y Aguilar, doncella y don Juan Venero de la Gruesa y doña Catalina de Flores y Aguilar, hijos y yerno de don Juan de Flores y Aguilar y de doña Marina Gutiérrez Franco, difuntos. Dicen actuar también en nombre de su hermano don Juan de Flores y Aguilar, vecino de la ciudad de Vélez. También asisten don Juan Carrillo de Vargas y doña Lucía de Murteo y Aguilar, su esposa y don Antonio de Flores y Aguilar, poseedor del mayorazgo que fundó el regidor don Andrés Jiménez de Flores. Todos ellos como herederos y legatarios del licenciado don Luis de Aguilar y Eslava, su tío.
Es decir, han pasado más de veinte años del óbito de don Luis y todavía no se ha liquidado su herencia.
El acuerdo de compra se ha hecho por don Juan Francisco Gómez Seto, Notario del Santo Oficio en Cabra y el padre Maestro don Juan Ramírez de Mesa, con poder del convento, otorgado por la Priora del mismo Madre María de la Concepción. Están presentes los dos presbíteros, así como el Vicario de Cabra don Jacinto de Alcántara Leiva y don Sebastián de Andía y Cuéllar, también presbítero.
En el documento se indica que el estado de las obras para la primera fundación del Colegio es que el mismo está "sacado de cimientos en la forma y planta que se le dio, con sus portadas de piedra blanca, labrada de cantería". Declaran vender los solares que llaman del "Colegio viejo" en la placeta de Juan Márquez y calle Don Diego Avís, linde por ella con casas de la capellanía que posee el licenciado don Francisco Antonio Guerra, clérigo capellán y por la dicha Placeta con otras de Juan de Dios Zurita. La fábrica del Colegio Viejo llega hasta la calle Empedrada y Mendoza, en la que tiene una puerta y su portada de piedra blanca labrada, con su escudo de armas. El solar linda con casas de Luis Colodro. Dentro del solar hay parte edificada y una alberca.
Acuerdan la venta en 18.000 reales, de los que reciben 11.000 directamente del convento y 7.000 que ofrece don Juan Francisco Gómez Seto como limosna. Actúan como testigos don Lorenzo de Mier Porres y Mardones y don Pedro Joseph de Heredia y Cabrera, miembros de la Junta del Administración del duque de Sesa, además de Juan Miguel Hermosilla, Antonio de Cuenca y Juan Ricante de la Peña, todos ellos vecinos de Cabra.

Quedarían todavía unos años de cuentas mezcladas entre los herederos del fundador y el Colegio, unos herederos que se resistían a renunciar a su parte de la hacienda de don Luis de Aguilar y Eslava.

más artículos

Letrillas populares

15.05.21 | Antonio Serrano Ballesteros

La posverdad procesal

14.05.21 | José Manuel Valle Porras

Sobre la ermita de la Virgen de la Cabeza y San Marcos (y II)

10.05.21 | Antonio Moreno Hurtado

Grabaciones de Lucena (2): San Antonio y los pájaros

10.05.21 | Manuel Guerrero Cabrera

Homenaje a la Poesía. Poemas. Canciones. Relatos. Teatro El Jardinito 25 ABR 2021

07.05.21 | Rafael Nieto López

Sobre la ermita de la Virgen de la Cabeza y San Marcos

02.05.21 | Antonio Moreno Hurtado

Sonetos adolescentes

02.05.21 | Antonio Serrano Ballesteros

La ciudad soñada

24.04.21 | Lourdes Pérez Moral

Otros silfos y dríades

19.04.21 | Antonio Serrano Ballesteros

28 de abril: Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

16.04.21 | HOAC Cabra

Secciones

Webs amigas

laopinioncofrade.com | noticias cofrades
Meteocabra.es | el tiempo
Patio de Cuadrillas | actualidad taurina
Poesía Taurina | decenario de versos táuricos

Sobre "La Opinión"

Quiénes Somos
Redacción
Hemeroteca (1912-1989)
Hemeroteca (2002-2005)
Contacto

Sobre la Fundación

Quiénes Somos
I.E.S. "Aguilar y Eslava"
Museo "Aguilar y Eslava"
El Hombre de la Sábana Santa
La Opinión de Cabra
Coro de Cámara

Aviso legal

Condiciones de uso
Política de privacidad

Síguenos también en:    • Facebook    • Twitter    • Youtube    • Livestream